El pasado 8 de mayo se presentó la Propuesta de Reforma Financiera del Gobierno Federal, la cual tiene como objetivo principal incentivar el otorgamiento de crédito en México. Con la propuesta se busca mantener la solidez de nuestro sistema financiero, mejorar la regulación en el sector y brindar mejores servicios de crédito a más mexicanos. Algunas estimaciones hablan de que esta reforma podría impulsar hasta en medio punto porcentual el crecimiento de nuestro Producto Interno Bruto.
La iniciativa parte de cuatro ejes: a) cambios en la banca de desarrollo, b) mayor competencia entre las instituciones, c) incentivos para que la banca preste más y d) el fortalecimiento del mercado financiero.
Asimismo, propone modificar 38 leyes mediante 14 decretos, que incluyen: los códigos de Comercio, el Federal de Procedimientos Penales, el Fiscal de la Federación y el Penal Federal; así como las leyes de Ahorro y Crédito Popular, de Concursos Mercantiles, de Instituciones de Crédito, de Instituciones de Seguros y Fianzas, de Inversión Extranjera, de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, de los Sistemas de Ahorro para el Retiro, de Protección al Ahorro Bancario, entre otras.
Un ejemplo claro de la necesidad de esta reforma son los índices de bancarización en México, aun cuando en los últimos lustros México ha demostrado tener una banca sana que ha resistido a crisis financieras mundiales, aún puede mejorar para contribuir al desarrollo del país. Recientemente, un estudio del Banco Mundial reveló que los préstamos que otorga el sistema financiero al sector privado en relación con el Producto Interno Bruto (PIB) del país, es de 45.5%. Esta cifra es baja si se compara con naciones emergentes como China con 145.1%, Brasil con 98.3%, e India con 74.1%.
Otro ejemplo claro es la necesidad de acceder a servicios de la banca a costos competitivos y uno de los pilares en los cuales se fundamenta esta iniciativa es prestar y más con costos más bajos, lo cual parece ser posible en un marco jurídico apropiado, que si bien no fija los precios, si podría establecer las condiciones apropiadas para que estos se reduzcan.
En el Instituto Mexicano de Contadores Públicos vemos con optimismo esta reforma, sabiendo que uno de los principales retos al que las empresas se enfrentan es la falta de opciones de financiamiento. Creemos que el generar mayor competencia en este mercado es importante, de manera que el costo del dinero disminuya paulatinamente. Por otro lado, el facilitar que las instituciones financieras puedan ejecutar sus garantías de manera oportuna, también servirá para que estas tomen un poco más de riesgo y otorguen más crédito.
Por supuesto, esta reforma por sí sola no será el remedio mágico a todos los problemas en este sector, pero sí representa un avance importante. Nos alienta ver que las reformas estructurales se siguen presentando, discutiendo y aprobando. En ese sentido, hacemos un llamado a la sociedad en general para seguir apoyando las reformas que México necesita, dentro de un marco de civilidad y respeto, y de esa forma asegurar que nuestro país avance a la mayor velocidad posible.
C.P.C. Carlos Cárdenas Guzmán
Presidente del IMCP
Presidente del IMCP
Comentarios
Publicar un comentario